sábado, 17 de agosto de 2013

Nunca sabrás que estuve allí

Te despiertas ese día
sin saber lo que tenías
y hoy, lo que perderás.
Sí, es esa porción del corazón
ese yin de tu yan...

Pinta el punto de negro,
pues será más carga
la soledad que acompaña,
afloja y tira encadenada
presa de la pierna eterna.

Y porque nunca estuve,
quizás de cuerpo en mente,
ojalá de negro esperanzador
inventado todas esas fracciones
de mi verdadero yo.

Pero, aún no amanece,
el carmín sabe a nunca,
tu perfume noto a distancia...
Ahora toca mi parte,
aprenderé a odiarte.

P.

No hay comentarios:

Publicar un comentario