Sentido de amor por el día,
se oculta nocturno en la maraña,
lía, deslía y relía a la presa,
pero no le importa,
pues espesa es la niebla
que densa como ciega.
Montones de libertad
que no se desean
en sí y por sí mismos,
huyen como pájaro al sonido,
vuelan, corren, se paran,
el cielo es el destino
mucho más allá del infinito.
Pasado todo el camino esperando
en los rostros reluce el enfado,
se separan y montan la drama
o se juntan calurosos en la cama.
Ellos deciden, nosotros lloramos.
O.V.
Certeros versos,
ResponderEliminarpersevera.
Saludos.